ERE y ERTE: ¿Qué son y sus diferencias en el ámbito laboral?

Un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) es un procedimiento mediante el cual las empresas pueden reducir la plantilla laboral. Tiene carácter subsidiario y excepcional, ya que su objetivo es evitar el despido colectivo.

En este artículo vamos a explicarte qué es ERE, sus tipos, las causas por las que se puede presentar en el expediente laboral, el procedimiento a seguir y las indemnizaciones que corresponden en caso de ser efectivos. ¡Continúa leyendo!

¿Cómo definir qué es ERE?

Un ERE o en su definición exacta “Expediente de Regulación de Empleo” es un expediente que se abre cuando una empresa necesita reducir su plantilla laboral. Se caracteriza por ser un despido colectivo en toda regla. Está regulado en el artículo 51 del Estatuto de trabajadores y su finalidad es defender los derechos de los empleados.

¿Cómo definir un ERE?

Su carácter excepcional e intermitente hace referencia a que el ERE sólo se puede ejecutar en una situación de emergencia económica, técnica o productiva. Debe ser puntual y no estructural.

Las empresas deben acreditar que no existe otra manera de solucionar la situación, y han de agotar todas las vías posibles para evitar la ejecución de un despido ERE. Este procedimiento permite a la empresa realizar despidos en ERE justificados por razones económicas, organizativas, técnicas o de producción, pero también permite a la empresa suspender temporalmente la relación laboral con sus trabajadores si existen razones de fuerza mayor.

Sin embargo, antes de proponer la solicitud de un ERE, la empresa debe asegurarse de que, efectivamente, el despido o la suspensión de contratos afectará al número mínimo de trabajadores exigido por la ley.

  • Para las empresas con cien o menos empleados, los despidos en ERE o suspensiones deben afectar al menos a diez de ellos.
  • Si la empresa tiene entre 100 y 300 empleados, afectará al menos al 10% de ellos.
  • Para las empresas con más de 300 empleados, al menos 30 de ellos.

¿Cuáles son los tipos de ERE?

Aunque el concepto de ERE es común a todos los despidos colectivos, hay que destacar tres tipos de ERE en función de la situación económica de la empresa.

Distintos tipos de ERE

ERE de Extinción

Es lo peor que puede hacer un contratista en cuanto a las posibles consecuencias para los trabajadores. Estas serán muy graves porque supone un despido colectivo.

Un ERE de Extinción significa que ha finalizado su ERE temporal en cuanto a la regulación de su empleo con aquellos trabajadores que finalmente se vieron afectados.

ERE de Suspensión

El expediente de regulación de empleo se paraliza temporalmente. Esto puede ocurrir a una gran parte de la plantilla o a toda su población. No implica un cese de todo el empleo como se ha dicho en el punto anterior.

ERE de Reducción de Jornada

La jornada laboral de los trabajadores afectados se verá reducida. Esto no es un resultado definitivo, ya que esta cualidad sólo se puede ver en el expediente de regulación de empleo por extinción. Se trata de un ERE temporal.

Si bien se puede hablar del expediente de regulación de empleo en los dos casos anteriores, no es posible hablar del primer caso (el de extinción). Sin embargo, el ERE de extinción es el que se está discutiendo. Los Tribunales aún no se han pronunciado sobre el ERE de extinción durante la reforma laboral.

Si la impugnación no es admisible, los Tribunales ajustarán la plantilla.

¿Qué circunstancias pueden dar lugar a un ERE?

Lo habitual es que se produzca un ERE cuando hay una disminución significativa de la actividad económica de la empresa. No obstante, hay otras muchas circunstancias que pueden dar lugar a ejecutar un ERE, y son las siguientes:

  • La crisis económica generalizada.
  • La quiebra o el cierre de la empresa.
  • La fusión, escisión o reestructuración de la empresa.
  • El incumplimiento del contrato por parte del trabajador.

¿Qué indemnización ERE puede cobrar?

Los trabajadores afectados por el ERE tendrán derecho a una indemnización. El empresario y los trabajadores, o sus representantes, deberán negociar la ERE indemnización.

El tiempo de trabajo anual no será inferior a 20 días de acuerdo con la ley.

Si el periodo de trabajo es inferior, el porcentaje se calculará utilizando los prorrateos de cada mensualidad.

En ocasiones, al empresario le conviene negociar una indemnización superior a la mínima para evitar que el ERE sea llevado a los tribunales mediante una impugnación social.

El ERE será considerado por los tribunales correspondientes desde dos posibles enfoques. O bien se ha expuesto la ley, o bien se ha declarado la nulidad del despido con ERE. En cualquiera de los dos casos, la indemnización será aplicable según el caso. Lo habitual es hacerlo entre 33 y 45 días por año.

Si la empresa tiene constituido un fondo de regulación de empleo, pero no puede hacer frente al pago de dicha indemnización al trabajador, lo normal es que lo haga el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), siempre que la cantidad a pagar no supere el salario mínimo interprofesional.

Otros derechos relacionados con la indemnización también deben incluirse en cualquier plan que realice reubicaciones a los trabajadores. No obstante, hay que tener en cuenta que ésta será la misma que tenía antes de producirse.

La empresa no estará obligada a notificar al trabajador si el ERE es anulado por éste. Esto se debe a que en el registro oficial queda constancia de la fecha en la que el trabajador se reincorporará al trabajo.

Diferencias entre ERE y ERTE

El ERTE es una de las formas previstas por el Estatuto de los Trabajadores español que permite a las empresas disminuir sus costes laborales a través de un proceso específico. Un empresario puede iniciar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) en cualquiera de los siguientes casos:

  1. Por razones económicas, técnicas o de producción.
  2. Fuerza mayor

¿Qué es el ERTE?

El Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) es una medida económica que se puede adoptar por parte de las empresas ante situaciones extraordinarias e imprevistas. La finalidad de estos expedientes es reducir el número de trabajadores, ya sea de forma temporal o definitiva.

¿Qué es un ERTE?

Un ERTE se puede solicitar por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas (EOOP).

Tipos de ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo)

Existen dos tipos de despidos temporales (ERTE):

ERTE por Fuerza Mayor o ERE FM

Las empresas pueden aplicar si se ven obligadas a suspender o reducir su jornada laboral por un factor externo sobre el que no tienen control, por ejemplo, incendios, condiciones meteorológicas extremas como inundaciones, u órdenes de cierre de las autoridades gubernamentales…).

Ante la pandemia, el Gobierno situó bajo el epígrafe de fuerza mayor todas las prohibiciones de apertura que se recogían en el Real Decreto de Estado de Excepción, y a partir de hoy las declaradas por diversos gobiernos autonómicos (ERTE por Fuerza Mayor como consecuencia de Impedimento de Actividad, y ERTE por Fuerza Mayor como consecuencia de Limitación de Actividad).

ERTE por Razones Financieras, Técnicas, Organizativas o de Producción (ETOP):

Se aplica a las empresas que se ven obligadas por motivos estrictamente empresariales a suspender o reducir las horas de trabajo. Esto significa que, si la actividad de la empresa no se ve afectada directamente por órdenes de no abrir de las autoridades gubernamentales competentes, entonces debe aplicarse esta forma de ERTE.

No es el ERTE por fuerza mayor (independientemente de que tenga un efecto indirecto) bajo el artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores.

Posibles causas de un ERTE

Causas Técnicas

Las causas técnicas son cambios drásticos en los medios o instrumentos de producción. Algunas de ellas son la obsolescencia de las máquinas, la falta de repuestos o el cambio en el tipo de producción

Causas Económicas

Una empresa sólo puede solicitar un ERTE por motivos económicos si puede aportar una memoria justificativa, que es un documento que contiene información que demuestra las pérdidas actuales y las previsiones de pérdidas futuras. Debe incluir las cuentas anuales del año pasado y las provisionales de este año, así como los criterios de valoración de las pérdidas previstas.

Causas Organizativas

Los cambios en la demanda de productos o servicios se conocen como causas productivas. Si una empresa vende menos productos o servicios a lo largo del tiempo, esto puede provocar pérdidas económicas.

Causas Productivas

En cualquiera de los casos, se deberá acreditar que efectivamente existe una causa económicamente justificada y que, de no adoptarse dicha medida, ello podría ocasionar la pérdida total o parcial de la empresa.

Un ERE es un procedimiento para reducir el número de trabajadores de forma temporal o definitiva, mientras que el ERTE se utiliza en casos de crisis económica o fuerza mayor y es temporal.

¿Cómo convertir un ERTE en un ERE?

El Real Decreto-Ley 8/2020  flexibiliza las condiciones del ERTE para evitar los despidos masivos a causa de los ERE. No obstante, ahora las PYMES se ven obligadas a considerar la posibilidad de solicitar un ERE casi un año después de la pandemia.

¿Puede un ERTE solaparse con un ERE?

Esta es la respuesta. La jurisprudencia exige que el despido colectivo se base en:

  • Otros motivos distintos a los que fundamentaron el ERTE.
  • Un empeoramiento imprevisto, sustancial y repentino de los motivos en los que se basó el despido ERTE.

En conclusión, en el futuro habrá que determinar si el empresario hace un ERE de regulación de empleo que obligue a la extinción y, por tanto, a despedir al trabajador. El despido después de un ERTE por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción y realiza una serie de despidos que afectan a diez trabajadores en un periodo de 90 días en empresas que tienen menos de 100 empleados.

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